Who said I wanted it?

"You are perfect, yes, it's true. But without me you are only you..."

miércoles, septiembre 29, 2004

HUMAN BEHAVIOUR

Han habido pocas ocasiones en mi vida en que he experimentado lo que es quedar en estado de shock, en que una situación extrema te deja paralizado el cuerpo y no expresas físicamente, o por lo menos a nivel facial, lo increíble de la situación. Y es que increíble significa precisamente eso, que no puedes creerlo por lo tanto no te asombra ni te produce nada, hasta que lo procesas...

Recuerdo haber ido al recital de mi grupo favorito. Cuando tenía 13 años vinieron por primera vez al país pero nadie los conocía. Mi mamá no me dejó ir porque era muy chica y el recital sería en otra ciudad, así es que tuve que contentarme con verlos por televisión (por lo menos lo transmitieron en directo) y divisar a mis amigos mayores disfrutando del privilegio que les otrogaba su mayoría de edad. Durante meses ví repetidas veces esa grabación, tantas veces que esa cinta que ahora sería una reliquia no funciona porque se gastó. Sólo tengo los recuerdos y un montón de rayas en la pantalla del televisor.

Años después, los suficientes como para que ellos se hicieran ultra famosos a nivel mundial y yo cumpliera los esperados 18, vinieron nuevamente a tocar en un mega festival. Y ahí estaba yo, a pocos metros de aquella banda, cantando sus canciones y tratando de enfocar lo mejor posible mis ojos para no perderme ningún detalle. Al finalizar el recital salí a la calle con mis amigos y cuando iba caminando de regreso a casa me dí cuenta de que no estaba ni siquiera un poco emocionada, y no porque no hubiera estado bueno o porque me sintiera desilusionada, sino porque simplemente no lo podía creer.

Y hasta el día de hoy no puedo creer que haya estado ahí. No es que sea fría, pétrea, insensible. Es que siento como si hubiera estado frente a una gran pantalla de televisión viendo lo que por tantos años ví en mi cinta desgastada.

Hace años atrás, cuando conocí a Ambrose, tuvimos una conversación que me dejó desconcertada. Yo sabía que era un patiperro; así lo conocí y gracias a sus andanzas por el mundo y a su gusto por vagar sin rumbo fijo había caído en este rincón del planeta y nos habíamos encontradollegando a ser mi pololo. Nuestra relación era extraña porque por las condiciones en que comenzó serían las mismas razones por las que terminaría; el día que sintiera que llevaba mucho tiempo en este país, agarraría sus cuatro pilchas y partiría, dejando amigos y novia como ya lo había hecho antes porque su gusto por viajar, su necesidad de moverse, era más poderosa que cualquier otra cosa. El que quisiera que lo siguiera, pero él no esperaba a nadie. Incluso, como un sacrificio mayor por el amor que sentía por mí (????????????????), en vez de quedarse por 2 meses como tenía inicialmente planificado, se quedó seis. Sin embargo, sólo un acontecimiento podría hacerlo renunciar a su estilo de vida y éste era el tener un hijo. No importaba en qué país del mundo estuviese, ahí se quedaría por 18 años si es que la vida y la mala suerte le jugaban combinadamente y debía cambiar sus planes. Y serían 18 años exactos porque estaría junto a él mientras fuera su responsabilidad.

Hasta el momento, y según la última información recibida hace ya varios meses, aún no ha tenido ningún hijo, así es que vaya a saber uno en qué país, en qué selva anda metido, porque la verdad es que hace rato que ni siquiera manda un email, pero bueno... ese es tema aparte.

Dicen que Dios castiga pero no a palos. Me declaro agnóstica pero es sólo cuestión de cambiar el sujeto de la oración por Alá, Mahoma, Vishnú, Maradona o lo que se quiera y el sentido sigue siendo el mismo.

Cuando hace siete meses Iván decidió que debíamos alejarnos definitivamente volví a quedar en estado de shock. En ese momento me asombré de lo madura que fuí para enfrentar la situación pues no lloré, no hice escándalos de ex-polola despechada, no me deprimí, ni intenté tirarme por la ventana desde el séptimo piso. Más bien, me dediqué a hacer deporte, a pasarlo bien, a comer sanito, a conocer gente, a saludar a Iván cuando me lo topaba muy amablemente, a ofrecerle ayuda en lo que necesitara... Incluso cuando fue a casa a recoger sus cosas y me contó que a los pocos días de romper conmigo se puso a pololear con una compañera de trabajo me faltó poco para decirle que la invitara a tomar el té un día para conocerla y hacernos amigas, así ella no se sentiría celosa si alguna vez nos volvíamos a ver. Es más, ayudé a Iván a buscar trabajo y le conseguí uno... en la misma empresa que yo!!! Y quién creen que se preocupaba de capacitarlo? Y quien creen que lo llevaba al doctor y le compraba los remedios con su seguro médico para que le salieran más baratos???? La polola?????????? Pues no, sino que la pelotuda de su ex, porque si la polola no hacía estas cosas por él era porque era una lesa, pero lo mío no era por interés creado, sino que por respeto al amor que alguna vez sentimos el uno por el otro, y el cariño que queda como residuo después de una relación tan importante y blah, blah, blah....

Ahora me doy cuenta que no era madurez, ni necesidad de convertirme en mártir. Tampoco es interés creado, insisto. Es simplemente que no puedo creer que me haya dejado, que me haya cambiado a mí y todos los planes que teníamos juntos, por lo que tiene ahora.

Iván está embarazado. O sea, técnicamente él no, sino su polola. Y tiene 7 meses. Con 2 dedos de frente se sacan las conclusiones necesarias... Él, que pensaba que nunca sería papá porque tenía el presentimiento de que era infértil, al primer minuto de juego le hacen el gol!!!! Él, que siempre criticó a su mejor amigo, a su primo, al ex de mi hermana porque los amarraron con una guagua, porque fueron tan irresponsables que no usaron ni pastillitas - antes, durante o después - ni forro. Él, que no quería tener hijos porque no estaban dentro de sus planes.

Lo supe ayer, estando en un bar precioso con Antonio. Me llamó una compañera de trabajo para decírmelo porque se sentía totalmente atragantada. Y la verdad es que no le agradezco la "copucha", sino el que no haya permitido que todo el mundo me viera la cara de tonta que no sabe nada, mientras que todo el resto sí. Odio que me pase eso!! Ya me pasó con Ambrose cuando me ponía el gorro con la australiana desabrida, que todos sabían que andaba con ella menos yo, y ninguno de mis amigos tuvo los suficientes cojones de decírmelo para no seguir siendo la tonta de la peli. (Chicos, nunca se los he perdonado...).

Mi reacción debe haber sorprendido a Patricia, quien me imagino se esperaba un llanterío a través de las líneas telefónicas, desesperación total... A cambio recibió un "gracias por tu preocupación pero qué lata por él, pobrecito...". Antonio, muy de periódico en mano, leyendo como si no escuchara la conversación tras unos segundos de silencio hizo la pregunta fatal y yo no sabía cómo reaccionar. ¿Llorar? Eso habría sido lo lógico, no? Pero no lloré, no porque ya no sienta nada por él, sino porque creo que si hubiera llorado habría sido por mí, y en ese momento realmente me sentía con pena por él.

Obvio que me duele saber que el tipo no esperó ni un mes para encamamrse con otra después de los años juntos, y que la haya presentado a su familia siendo que yo los conocí por casualidad, no porque me hubiese presentado formalmente. Y me dolerá demasiado saber que su hijo/a se llamará Agustín o Sofía, como lo habíamos planeado para los nuestros... Nadie sabe para quién trabaja; siento que hice tanto por hacer de Iván un hombre mejor de lo que ya era, y todo eso para que ahora lo disfrute otra persona.

Pero realmente me siento mal por él. Ahora entiendo por qué rechazó la oferta de trabajo en Pucón, y la de México. Y por qué no se quiso ir a Nueva Zelandia, aunque ya no fuera conmigo, porque igual podría haberse ido solo. Un año de trabajo para nada, tanto esfuerzo para quedarse donde mismo empezó, o quizás peor.

Yo estoy sola, pero por lo menos no hay nada en este momento que limite mis planes. Si el día de mañana me pica el bichito agarro mis monos y me voy, pero no tengo que pensar en nadie, sólo debo ver a quién le enchufo mi perra por un rato y chao. Aún tengo planes y lo que se me ocurra lo puedo intentar. Ya habrá tiempo para buscar algún compañero de ruta (obvio, mientras antes mejor).

Tal vez debería estar llorando, pero no me nace. Simplemente no me nace, igual que cuando me pateó. No es de venganza ni de que me sienta feliz imaginando lo desdichados que se deben sentir por sus "sueños truncados", si es que se sienten así. Es que no siento ganas.

Al parecer tanto tiempo junto a una persona como Iván, a quien le cuesta tanto abrirse y es tan celoso de su privacidad llegando a los extremos, me ha convertido también a mí en una persona insensible. Porque si hay algo que tengo super claro es que aún siento mucho por él... Ok!!! Lo diré.... aún lo quiero.. Ya, lo dije.

Pero no voy a llorar.
xxx

lunes, septiembre 27, 2004

Ayúdeme usted, compadre...!!!!

Para postular a la Complu de Madrid tengo que presentar, entre otras varias resmas de papel, una "Carta de Motivaciones"... Suena raro pero supongo que es una carta que diga por qué quiero estudiar eso y ahí, y por qué deberían elegirme a mí entre un montón de postulantes.

Me imagino que debería ser algo superhiperformal, pero no es mi estilo. So sorry, take me for what I am...

Por eso necesito ayuda de todas aquellas personas que se hayan sentido conmovidas por mi post anterior y que deseen fervorosamente que me vaya, ya sea porque no me quieren ver más o porque me quieren ver feliz. Esta es la carta que escribí. Comentarios, por favor.

De antemano, muchas gracias.


Santiago de Chile, Septiembre 2004.

Señores
Secretaría de Alumnos de la facultad de Bellas Artes
Universidad Complutense de Madrid
Presente

Estimados:

Soy Cabra Chica Gritona, Licenciada en Bellas Artes de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales ARCIS y próximamente también Gestora y Administradora Cultural de la Universidad de Chile, pues me encuentro en la etapa final de mi proceso de titulación de aquel postítulo.

Me dirijo a ustedes para humildemente solicitar que sea considerada mi postulación al Magíster en Museografía y Exposiciones impartido por su casa de estudios.

Me parece conveniente explicar tres puntos que son los que determinarían mi interés por cursar este postgrado:

1. ¿Por qué un Master en Museografía y Exposiciones?

Pues porque al momento de terminar mi educación secundaria y elegir una carrera universitaria me enfrenté a la disyuntiva de cuál de todas las carreras del área artística elegir, pues mis intereses eran – y afortunadamente lo siguen siendo – muy amplios, pero siempre ligados a las diferentes expresiones del arte y la cultura. Finalmente opté por la Licenciatura en Bellas Artes, la que a pesar de entregarme un título con mención en Gráfica, permitía relacionarme con otras actividades y desarrollarlas. Tal es el caso de mis participaciones en Danza Contemporánea, Música, Cine, y un largo etcétera que se detalla en mi currículum vitae.

Sin embargo, a lo largo de mis años de estudios fui descubriendo que mi interés no era ser una artista propiamente tal, sino que gestionar todo tipo de actividades, producciones, eventos relacionados con el mundo de la cultura, lo que me llevó a trabajar como Asistente de Extensión de la Escuela de Bellas Artes de la universidad en que estudié.

Al finalizar mis estudios de pregrado decidí especializarme en esta área y cursé el postítulo de especialización de Gestión y Administración Cultural en Artes Visuales.

Considero que en mi país, y tal vez en el mundo en general, existe una obsesión por convertirse en “el artista”, en la figura central, descuidando todo el proceso creativo implícito y que acompaña a la creación artística. ¿Qué sería del arte si todos fuésemos artistas pero nadie supiese administrar los recursos que se disponen para este fin? Cuando alguna persona desinformada me preguntaba en qué consistía mi carrera y no lograban encontrar el sentido yo se los planteaba de la siguiente manera; para que se haga una película en cine, no sólo se necesitan actores y actrices. Falta un director, productor, camarógrafos, editores, sonidistas, iluminadores, maquilladores, secretarias, catering... Y ahí es dónde me siento cómoda, en esa especie de “tras las cámaras”, pero sin lo que el arte no podría ser.

2. ¿Por qué su Universidad?

Desgraciadamente en Chile la cultura por mucho tiempo se dejó de lado, se reprimió por razones histórico-políticas bastante conocidas y se produjo un atraso en cuanto a lo que manifestaciones artísticas se refiere. La calidad de nuestro arte es innegable, sin embargo el concepto de Gestión Cultural es aún algo nuevo para nuestra sociedad, la que poco a poco ha ido familiarizándose no sólo con esta nueva profesión, sino que también con sistemas que recién se están implantando en nuestro país como la RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Aunque pueda parecer mentira, en nuestro país el Museo de Arte Contemporáneo se vio por años abandonado a su suerte, y los escasos recursos que le aportaba la Universidad de Chile, a la que pertenecía, no fueron suficientes para evitar que comenzara a desquebrajarse, a humedecerse sus bodegas y junto con ellas sus colecciones, a tener que rechazar proyectos pues la infraestructura no era la óptima. Por años se luchó para que por fin hace unos meses el Gobierno decidiera poner punto final a esta situación de decadencia e invirtiera en una completa y millonaria restauración.

Pero un museo no es sólo su edificio, sino las personas que le dan el alma, que lo hacen subsistir y que deben ser idóneas para llevar un cargo que los responsabiliza de la historia de una nación vista a través de sus expresiones artísticas.

Lamentablemente, y debido a que como ya dije anteriormente, todo esto es algo que recién se está desarrollando en Chile, las posibilidades de perfeccionamiento en esta profesión son muy restringidas. Aparte de unos cuantos diplomados en Gestión Cultural, y del postítulo que ya cursé, no hay más, por lo que he debido buscar otras opciones en el extranjero.

Y de las opciones que he visto la suya es la que más me ha interesado no sólo por el prestigio con el que cuenta la Universidad Complutense de Madrid, sino por lo atractivo de su programa de estudios, el cual he comparado con otras y es la que realmente satisface mis necesidades como futura profesional.

2. ¿Por qué en España?

Obviamente la razón principal de elegir España es porque en Madrid es donde se dicta el programa que me interesa. Tal vez sea interesante estudiar en un país donde se pueda aprender una lengua diferente a la materna, o donde las costumbres sean diametralmente opuestas a las propias, pero producto de una reciente visita que hice a España este año me di cuenta de que es ahí donde quiero estudiar, es en sus museos donde me siento cómoda, del nivel cultural de todas la sociedad, y no sólo de las personas vinculadas a lo artístico, es del que me quiero ver rodeada y donde me quiero perfeccionar.

Debo confesar que una de mis grandes motivaciones, un tanto sentimental si así se quiere considerar, es que al momento de buscar un lugar donde realizar mi práctica profesional este año la última institución en la que jamás soñé siquiera poder participar era el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago (MAC), y el haber tenido la oportunidad de trabajar ahí por 5 meses hizo nacer en mí la necesidad de retribuir de alguna manera todo lo que me entregaron, sin por ello dejar de lado mi interés personal en desarrollarme en el área del desarrollo cultural dentro de la empresa privada, lo cual no considero reñido con este Magíster por las opciones de prácticas que ofrece en instituciones y empresas dedicadas a diseño de exposiciones culturales.

Estoy segura de que estas razones son suficientes como para demostrarles la gran motivación que me hace solicitar su aceptación en el Magíster. Confío en que recibiré una respuesta positiva de su parte, la cual esperaré ansiosamente.

Se despide atentamente,

Cabra Chica Gritona (the original)
xxx

domingo, septiembre 26, 2004

Roam if you want to, roam around the world...

En vista y considerando que no he recibido ningún comentario aún, lo cual interpreto como que nadie ha leído mis escritos, seré persistente y escribiré sobre el tema del momento.

Del momento para el resto de la gente porque lo que es para mí, es el tema de mi vida.

Recuerdo haber tenido unos 10 años la primera vez que decidí que quería viajar. Destino adolescente: California. Sí, quería pasearme por las soleadas calles de palmeras y chicas en rollers, a ver si me topaba con alguno de los integrantes de Poison, quien me presentaría a mi amado CC de Ville y me casaría con él. Era el plan perfecto, y la estrategia adecuada era irme de intercambio escolar a más tardar cuando estuviera en 8° básico. Obstáculo General: Dinero. Los programas de intercambio no son becas y mommy & daddy tenían que costear la ampliación de horizontes de la mayor de sus hijas, lo cual nos lleva al obstáculo específico de que por un lado la ecuación mencionada anteriormente se reducía a just mommy, quien desafortunandamente no era, ni es ni será la que maneje grandes cantidades de dinero, como sí lo era daddy. Resultado final: Terminé el cole en Chile, sin nunca haber interrumpido mis estudios escolares por ningún viaje. Con suerte llegué a Bariloche para el viaje de estudios. Y mi hermanastra se fue de intercambio un año al país de los kiwis.

En la universidad (gracias ARCIS por abrirme los ojos!!!) deseché la idea de irme a Mc Donaldlandia y me obsesioné con las historias monárquicas. Destino universitario: Londres. Quería pasearme con look intelectual por los museos, todo en un deprimente paisaje muy foggy, ojalá siempre de invierno, y por las noches escuchar el Big Ben mientras me tragaba todo lo que estuviera empastado y relleno con hojas. Era el plan perfecto nuevamente, y la estrategia era un intercambio de pregrado. Obstáculo General: Dinero. Se me ocurrió elegir el país más caro de ese momento, donde una hogaza de pan costaba lo mismo que un kilo acá, donde un año de estudios equivalía a lo pagado para mi carrera completa en Chile - obviando el factor de que estaba becada -. Obstáculo específico: El British Council nunca pescó mis postulaciones varias a cuanta beca era posible. Resultado final: Terminé la U en Chile, interrumpiendo mis estudios sólo una vez producto de una depresión post ruptura con mi pololo. Y mi peor enemiga, ex compañera de piso y de clases, se fue becada a estudiar un curso en México.

Ya inserta en el mundo laboral conocí a un canguro que se autodenominó mi pololo oficial por 6 meses. Además de serme infiel y abandonarme saliendo del país con su amante, me dejó implantada la semillita de Australia. Era el plan perfecto, una vez más, y la estrategia era un curso de postgrado. Ese se convirtió en mi nuevo objetivo; surf, millones de Ambroses alrededor, cerveza Foster todos los días (no sé cómo pudo gustarme esa asquerosidad. El amor es ciego y sin papilas gustativas), y un esplendoroso título bajo el brazo. Para sorpresa mía las cosas comenzaron a resultar mejor de lo esperado. Me aceptaron en el curso, me acreditaron para solicitar crédito Corfo, tenía reservados los tickets de vuelo... sólo faltaba que me dieran el bendito crédito y ya estaba. Obstáculo General: Dinero. Como no tenía dinero, tenía que pedir un crédito, pero para que te den un crédito en el banco tienes que llevar un aval que acredite millones en ingreso mensual, lo cual es ridículo porque si existe alguien que confíe tanto en mí como para ser mi aval y tiene milllones de pesos al mes, mejor le pedía la plata a esa persona y no me endeudaba con intereses astronómicos por el resto de mi vida. Obstáculo específico: No existía niguna beca en ese momento que me sirviera, y aunque hubiera no creo que me la hubiesen dado. Resultado final: Me esperaron 2 años y nunca me matriculé. Perdí el cupo y el examen de inglés que rendí para postular a universidades extranjeras caducó. Todo el dinero invertido en postulaciones, correo, certificaciones, traducciones, timbres y estampillas se fue al tarro de la basura. Con suerte llegué a Mendoza por una semana y a Uspallata por un día. Me volví haciendo dedo.

Cuando ya había asumido que tenía que quedarme en Chile y había conseguido trabajo y pololo estables, recibo un mail inesperado de Andrea. Casada con su gringo bien gringo y viviendo en McDonaldlandia me ruega que acepte una oferta de trabajo insuperable; irme a trabajar como "asistente personal" (nana en chileno) de un gringo muy ocupado y recién separado. El trabajo consistía en hacer funcionar su casa, pagar las cuentas, llevar y recoger su ropa de la lavandería, enseñarle español y los fines de semana cuidar a sus pequeños hijos que iban de visita. Los requisitos eran hablar inglés, saber manejar y estar dispuesta a estar trabajando en un máximo de un mes más. Como no sabía manejar el tipo compró un auto y propuso pagarme un curso de conducir. Me pagaba un sueldo que triplicaba el que tenía acá y además me daba casa y comida, por lo que ahorraría como bestia. A pesar de lo doloroso de la decisión pues debía dejar a Iván acá y esperar a que él encontrara una forma de irse después, acepté la oferta y comencé los trámites. Renuncié al trabajo dando aviso con un mes de anticipación, solicité la visa, me despedí de todo el mundo, me compré artículos que necesitaría en el viaje... Obstáculo general: Visa. Para solicitar la visa de trabajo hay que disponer de mucho tiempo porque es un trámite largo y engorroso, y como el tipo me quería pasado mañana trabajando, solicitamos visa de turista. Obstáculo específico: Joven profesional, soltera, sin hijos, sin propiedades, sin ningún motivo para regresar a Chile después de los 6 meses que permite la visa de turista, invitada con todos los gastos pagados por una persona que no conoce... Resultado final: No me dieron la visa, perdí el trabajo en Gringolandia y en Chile, me desmoralicé y la hermana menor de Andrea se fue en mi lugar a trabajar.

Pero como una es ñoña y cabeza dura (insistente y perseverante, como le dicen los amables), decidí que quería conocer NZ. Mi novio me había dejado, vivía con kiwis que todo el tiempo me repetían lo feliz que sería allá, me comentaban las bondades de su país y lograron convencerme de que me tenía que ir porque en este país me estaba perdiendo. Nuevamente era el plan perfecto y esta vez la estrategia sería pedir uno de los 200 cupos de las visas de turista con permiso de trabajo que entregaba la embajada de Kiwiland. Todo fue aún más perfecto cuando una arrepentido ex novio regresa y decidimos ahorrar para irnos juntos. ¡Qué más se le podía pedir a la vida!! Empezar una nueva vida en el país ideal con el ser amado a tu lado. Toda una aventura. Obstáculo General: Ya parece chiste... Dinerrrrrrrrrrrooooooooo. Obstáculo específico: Teníamos un año para juntar el dinero y la mitad del trabajo ya estaba hecho pues a mi abuela paterna se le ocurre morirse y en compensación por todos los años de olvido, que fueron prácticamente 20, me deja en herencia suficiente dinero como para cumplir el sueño dorado y más. Pero resulta que a Iván se le ocurre gastarse lo poco que tenía ahorrado y más encima me vuelve a dejar para ponerse a pololear con una compañera de trabajo y quedarse en Chile forever. Resultado: Me dió lata. Esa es la verdad. Me desanimé y ya no quise irme a ninguna parte. Todo el mundo se impresionó de lo bien que enfrenté la ruptura, de lo bien que se me veía, de lo rápido que me recuperé. Lo que nadie notó es que mi forma de deprimirme fue lanzar por la borda mis sueños. Obviamente podía irme sola. Tenía el dinero, pero no a mi pololo, y me taimé y no hice nada.

Mientras tanto, Alejandra postulaba a un curso en España. Millones de veces había escuchado comentarios sobre irse a la península ibérica, que era un país increíble, que los postgrados en arte eran buenísimos, que los españoles son estupendos... pero nunca me llamó la atención. ¿Cuál era la gracia de irse a un país donde no aprenderás otro idioma más que una versión del propio? ¿Un país que ya debía estar tan lleno de chilenos que era como ir a Chile? Pero Ale no pensaba lo mismo y se fue. Y me quedé sola en ese tremendo piso, sin la humareda eterna de cigarros esparcidos en su pieza, sin las mañas de Martín, su hijo, a pito de nada, sin las peleas que teníamos producto de una amistad de demasiados años que había creado entre nosotras una confianza equivalente a la de dos hermanas. Y no aguanté y a los meses agarré un avión y me fuí a Madrid. "Cuando vengas te va a encantar y no querrás volver" me repetía Ale. "Eztáz loca, no me intereza eze paíz" le decía yo. Hasta que llegué.

Podría escribir eternamente sobre lo bueno que encontré y sólo 3 cosas podría nombrar como puntos negativos. Pero la cosa es que entonces descubrí el que realmente era el plan perfecto. Debía irme a Madrid sí o sí. ¿Y la estrategia? Un Master en Museología de la Complutense pues en Chile estoy terminando un postítulo en Gestión Cultural y no hay más ofertas educacionales de perfeccionamiento en el área.

Obstáculo General: Ya no es el dinero porque lo tengo. Podría ser que no me aceptaran cuando postule, pero no lo creo. Mi CV es muy bueno y puedo conseguir las mejores cartas de recomendación que existen.

Obstáculo específico: Tengo miedo. No quiero volver a pasar por lo mismo. Son muchos años los que he soñado, es mucha la mugre que me he sacado, son muchas las pestañas quemadas trabajando y estudiando, mucho lo que he llorado de impotencia y envidia por todos los que sí han podido hacer lo que yo quería, sintiendo que han robado algo que me pertenece por derecho propio. Sintiendo que en ese avión debería haber ido yo, que en esa universidad debería estar yo, que esas fotos debería mandarlas yo, que esas historias fascinantes debería contarlas yo, pues me lo merezco.

Y tengo miedo de que este miedo me bloquee, que sea tan grande y poderoso que pueda mover las constelaciones y hacer que mi destino sea quedarme una vez más con las maletas hechas.

Resultado final posible: Terminaré siendo la eterna despedidora de amigos que viajan. Dogoberto se fué hace un mes, María se va este martes, Varinia en un par de semanas, varios amigos más ya están dispersos por el mundo... e irónicamente, sigo trabajando en el Aeropuerto Internacional de Santiago de Chile.
xxx

sábado, septiembre 25, 2004

¿Cuál ex el comienzo?

Who said I wanted it?

Pregunta un tanto filosófica como título... me suena a Heidegger, me recuerda a Bataille aunque no tenga nada que ver. Me recuerda las clases de Historia del Arte con Machuca a las que no llegué por quedarme obsesivamente tejiendo un chaleco parecido al que Antonio guardó en su cajonera ahora que se cambió a vivir a mi piso.

Obviamente, todo esto no tienen ninguna relación lógica, sólo ejemplifica lo que me complica tratar de agarrar el hilo con esto de los blogs. Porque como muchos cayeron en su momento, lo hice yo. Quise postearle un comentario a Alejandra en su blog y tuve que inscribirme, claro que ella también influyó insistiendo hasta el cansancio "tienes que hacer uno, ahora que lo tienes debes escribir en él para leerte". Peor hasta el mmomento, no he tenido ninguna visita.

Entonces, no sé si realmente esto tiene algún sentido. Tal vez sí... el mismo sentido que tiene escribir en un diario de vida el cual idóneamente nadie leerá hasta que mueras, pero que escribes con la secreta intención de que finalmente alguien lo lea, como si fuese una novela de la cual eres protagonista, como una biografía semi-autorizada.

Obviamente, aquí tendré que ser más contenida, más pudorosa. No todo podrá salir pues, mal que mal, estoy en un medio de acceso público.

Debo hacer aclaraciones previas:

1. Me gustó esto de los nombres encubiertos (agradezcan que soy considera con ustedes quienes serán nombrados). Lo ví en el blog de Alejandra y no sé si será una regla de este sistema pero me parece más respetuoso. Así es que ya está hecha la advertencia de que cualquier semejanza con personas vivas o muertes o situaciones reales, NO es coincidencia.

2. Lo siento chicos y chicas, pero me temo que la periodicidad no será un factor presente. Ahora tengo un poco de tiempo disponible (sobre todo porque olvidé la tesis en que estoy trabajando en casa), pero normalmente no lo tengo, y mi notebook está en el doctor.

3. Les advierto y aseguro que si lo que buscan es entretención y calidad literaria no lo encontrarán aquí. Para eso están los link de mis amigos, que sí saben lo que es escribir. En realidad, debería darme vergüenza querer estar a la par, pero internerd es un medio democrático al que todos podemos acceder, sin importar la calidad de nuestra pluma.

4. Escribir es saludable. Y es mejor si no tiene relación con emails de fin de turno, informes a gerencias varias o tesis de postítulo donde todo está tan normado que ni siquiera puedo jugar con el formato y la tipografía del texto.

5. Bad Religion es un grupo buenísimo. Lo digo porque estoy escuchando un tema de su nuevo disco y me dieron ganas de rellenar este espacio con comentarios de ese tipo. ¿Y qué?

6. Antes escribía mejor.

7. No quiero ser la única que se postee.

8. Aún no sé sobre qué escribir. ¿Debe haber un tema específico?

9. ¿Puede alguien decirme cómo agrego imágenes?

xxx



domingo, septiembre 19, 2004

Y resultó la porquería....

Who said I wanted it?

Pensaba que era más difícil, pero veo que es aprueba de tontos.... Y tontos son precisamente los que van por la vida lamentándose por lo tontos que son, porque no tienen amigos verdaderos que los busquen porque se les entretenga y/o interese realmente estar con ellos sin mediar interés creado alguno, porque hacen precisamente todo lo contrario a lo necesario para ser buenas personas, buenos hijos, buenos amigos, buenos novios, buenos compañeros de trabajo, buenos jefes, buenos compañeros de curso, buenos estudiantes, buenas minas...

Me imagino que hay que asumir las condiciones propias. Uno nace conderecho a ciertas cosas y debe conformarse con eso. Ese es el secreto de la felicidad. Cuando se comienza a desear, a aspirar a más, comienzan los problemas. Eso no quiere decir que no se posea el talento o las aptitudes para lograr más. Normalmente esas personas son las que más talento tiene, pero no entienden que no pueden acceder a eso pues no fue creado para ellas. Tal vez se entienda más con el ejemplo de estar en Madrid con $180.000 pesos chilenos en efectivo en el bolsillo y no poder comprarse ni un puto vaso de jugo. Ok, tienes mucho dinero pero no importa, el vaso de jugo es para el que tiene Euros, porque nació en España, porque vive en España, porque está destinado a comprarse ese vaso de jugo. Tú no, ni lo intentes... ¿Cómo es posible que seas tan patudit@ de pensar que tal vez algún día podrías tenerlo? Asume que naciste para estar siempre en el mismo lugar, tener siempre lo poco que tienes y estar siempre sol@, no importa cuánta gente te esté murmurando alrededor que te necesita. En realidad son todas sanguijuelas, no las escuches.

Ok, tal vez hay días en que consigues algo que has querido por mucho tiempo, logras acercarte un poco. Pero es sólo para que el sufrimiento sea mayor cuanto te lo quitemos y te recordemos que no era para tí y que nunca lo será. Entiende que el mundo seguirá girando sin tí y que a nadie le importará. Nadie notará que no estás porque nunca lo han notado. ¿Alguien te ha extrañado realmente alguna vez? ¿Alguien lo ha sentido sinceramente, no porque deban decirlo pormobligación, porque es "polite" decirlo? ¿Crees, sinceramente, que en este momento hay siquiera una persona, un ser, un alma en todo el universo que piensa en tí? Ya sé que sabes cuál es la respuesta.

Me das pena... me das asco en realidad. Patétic@

Who said I wanted it?

Who said I wanted it?

No tengo la más mínima idea de cómo se hace esto. Seguramente se va a borrar o va a quedar todo despaturrado por ahí. Pero, qué más da? Si finalmente, nadie lo leerá...
Lilypie Tercer PicLilypie Tercer Ticker