¿Me estaré poniendo fome?
Ya sabía yo que en cuanto volviera al aeropuerto iba a tener poquísimo tiempo libre y que mis contribuciones en este blog iban a disminuir considerablemente. Hace tiempo que no escribo, pero en realidad no ha pasado nada muy novedoso, lo cual no es lo mismo a "no ha ocurrido nada". Han pasado hartas cosas, pero nada novedoso, más de lo mismo solamente.
Recibí un mail de la Universidad Carlos III de Madrid donde dicen que de los 40 cupos disponibles para el Master en Museología ninguno es para mí. Eso fue hace unos días pero me quedé callada. Y hoy hablé con la gente del Centro Cultural de España, quienes me informaron que de las 8 postulaciones que hubieron para el Curso de Museografía y Museología en Santa Cruz de la Sierra sólo se aceptaron 4. Obviamente, la mía no fue seleccionada. Y eso que ya había pedido una semana de vacaciones en el trabajo para irme a Bolivia!!! Pero ya me estoy acostumbrando y ni siquiera me asombré. Ahora queda sólo la opción de la Complu. Faltan pocos días para que comiencen las postulaciones y ya tengo todo listo; carta de motivaciones, títulos compulsados por el Consulado de Spain, cartas de recomendación de la universidad y del museo (casi me desmayé cuando ví las maravillas que escribieron sobre mí!!), y el dinerrrrrrrooooo necesario para postular. Estoy ansiosa porque sea luego 1º de Noviembre.
Por otra parte, me junté con Iván quien tenía que pagarme una plata que me debía. Y el tipo va y me dice "Tengo algo importante que contarte y que quiero que sepas por mí y no que te llegue por otro lado". Mi respuesta???? "Cuando terminamos dijiste que éramos libres de hacer lo que cada uno quisiera. Yo no te he dado explicaciones de nada de lo que he hecho en estos meses ni te he informado de nada. Si lo que me tienes que decir tiene que ver con el período en que estábamos juntos, vale. Si es algo que has hecho después de eso, no tienes por qué decirme nada." Quedó plop. No hemos vuelto a hablar.
Pero la cosa es que no me interesaba hablar de estos redundantes temas una vez más, sino que quería plasmar algo que me ha estado dando vueltas el último tiempo en mi cabeza y es que siento que me estoy poniendo fome. Ni siquiera vieja, sino que fome.
El viernes ya ni recuerdo qué hice. Debe ser porque no hice nada aparte de cenar, ver tele y acostarme tempranito. Ah!! Claro...! Es que el sábado me tenía que levantar a las 4 para ir a currar. Bueno.... la cosa es que el sábado, después de la pega, llegué a la casa, me tragué el almuerzo que Antonio tenía preparado (el pobre me esperó hasta pasado las 4 de la tarde para almorzar conmigo) y nos metimos en mi amplia y cómoda cama de 2 plazas a ver un poco de documentales en tv, hacer puzzles que venían en el diario y dormir siesta. Más tarde me levanté y partí al ESPECTACULAR CONCIERTO DE KEVIN JOHANSEN para el que había compradao las entradas con un mes de anticipación. Lleno total y yo en primera fila del palco en la mejor ubicación. No comentaré ahora nada de eso porque podría hablar años del argentino más delicioso que pisa la tierra.
La cosa es que fui al recital con Lu y su novio Zeta, pero al finalizar ellos partieron a un cumpleaños de alguien que yo no conocía, al que no me invitaron ni me interesaba ir. Llegué a casa. No había nadie. Antonio no me contestó el celu. No llamé a nadie y eso que eran recién las 11. Mejor panorama; camita, puchitos, unas MNK (mala costumbre adquirida en la APEC) y vamos viendo "Date el bote", un programa español de concurso onda Quién quiere ser millonario. Juro que le dí mil P.L.R. (si no conoce el significado de esta sigla, me pregunta no más. Con confianza) a los jugadores pues sabía más que Ainara y Olatz, más que Txus y Oskar. ¡Esos euros deberían ser míos!!
Panorama del domingo; ir a buscar a Martín, llevármelo al Alto Las Condes, comer como chanchos, ver "Oscar, el espanta tiburones" - peli de los creadores de Shrek para el que no es asiduo al cine infantil - pasar al super, llegar a casa a ver el decepcionante partido de Chile-Ecuador mientras hago el aseo, acostarme a las 10 a ver tele, pero no sola sino que con un hombre que me hacía cariñito: Martín. Me maté de la risa disfrutando de las tonteras de C.Q.C. y con las preguntas relacionadas que el enano me hacía.
Y ese fue el fin de mi fin de semana. Ni un carrete, ni un desorden, y ni siquiera me desesperé. Recuerdo que hace unos años atrás con Alejandra y compañía si no teníamos un carrete programado lo salíamos a buscar, aunque eso significara dar vueltas y vueltas por Bellavista o algún otro lugar similar. Pero quedarse un día del fin de semana, e incluso de semana, sin carretear, era impensable.
Hoy me parece una opción bastante apetecible.
xxx
Recibí un mail de la Universidad Carlos III de Madrid donde dicen que de los 40 cupos disponibles para el Master en Museología ninguno es para mí. Eso fue hace unos días pero me quedé callada. Y hoy hablé con la gente del Centro Cultural de España, quienes me informaron que de las 8 postulaciones que hubieron para el Curso de Museografía y Museología en Santa Cruz de la Sierra sólo se aceptaron 4. Obviamente, la mía no fue seleccionada. Y eso que ya había pedido una semana de vacaciones en el trabajo para irme a Bolivia!!! Pero ya me estoy acostumbrando y ni siquiera me asombré. Ahora queda sólo la opción de la Complu. Faltan pocos días para que comiencen las postulaciones y ya tengo todo listo; carta de motivaciones, títulos compulsados por el Consulado de Spain, cartas de recomendación de la universidad y del museo (casi me desmayé cuando ví las maravillas que escribieron sobre mí!!), y el dinerrrrrrrooooo necesario para postular. Estoy ansiosa porque sea luego 1º de Noviembre.
Por otra parte, me junté con Iván quien tenía que pagarme una plata que me debía. Y el tipo va y me dice "Tengo algo importante que contarte y que quiero que sepas por mí y no que te llegue por otro lado". Mi respuesta???? "Cuando terminamos dijiste que éramos libres de hacer lo que cada uno quisiera. Yo no te he dado explicaciones de nada de lo que he hecho en estos meses ni te he informado de nada. Si lo que me tienes que decir tiene que ver con el período en que estábamos juntos, vale. Si es algo que has hecho después de eso, no tienes por qué decirme nada." Quedó plop. No hemos vuelto a hablar.
Pero la cosa es que no me interesaba hablar de estos redundantes temas una vez más, sino que quería plasmar algo que me ha estado dando vueltas el último tiempo en mi cabeza y es que siento que me estoy poniendo fome. Ni siquiera vieja, sino que fome.
El viernes ya ni recuerdo qué hice. Debe ser porque no hice nada aparte de cenar, ver tele y acostarme tempranito. Ah!! Claro...! Es que el sábado me tenía que levantar a las 4 para ir a currar. Bueno.... la cosa es que el sábado, después de la pega, llegué a la casa, me tragué el almuerzo que Antonio tenía preparado (el pobre me esperó hasta pasado las 4 de la tarde para almorzar conmigo) y nos metimos en mi amplia y cómoda cama de 2 plazas a ver un poco de documentales en tv, hacer puzzles que venían en el diario y dormir siesta. Más tarde me levanté y partí al ESPECTACULAR CONCIERTO DE KEVIN JOHANSEN para el que había compradao las entradas con un mes de anticipación. Lleno total y yo en primera fila del palco en la mejor ubicación. No comentaré ahora nada de eso porque podría hablar años del argentino más delicioso que pisa la tierra.
La cosa es que fui al recital con Lu y su novio Zeta, pero al finalizar ellos partieron a un cumpleaños de alguien que yo no conocía, al que no me invitaron ni me interesaba ir. Llegué a casa. No había nadie. Antonio no me contestó el celu. No llamé a nadie y eso que eran recién las 11. Mejor panorama; camita, puchitos, unas MNK (mala costumbre adquirida en la APEC) y vamos viendo "Date el bote", un programa español de concurso onda Quién quiere ser millonario. Juro que le dí mil P.L.R. (si no conoce el significado de esta sigla, me pregunta no más. Con confianza) a los jugadores pues sabía más que Ainara y Olatz, más que Txus y Oskar. ¡Esos euros deberían ser míos!!
Panorama del domingo; ir a buscar a Martín, llevármelo al Alto Las Condes, comer como chanchos, ver "Oscar, el espanta tiburones" - peli de los creadores de Shrek para el que no es asiduo al cine infantil - pasar al super, llegar a casa a ver el decepcionante partido de Chile-Ecuador mientras hago el aseo, acostarme a las 10 a ver tele, pero no sola sino que con un hombre que me hacía cariñito: Martín. Me maté de la risa disfrutando de las tonteras de C.Q.C. y con las preguntas relacionadas que el enano me hacía.
Y ese fue el fin de mi fin de semana. Ni un carrete, ni un desorden, y ni siquiera me desesperé. Recuerdo que hace unos años atrás con Alejandra y compañía si no teníamos un carrete programado lo salíamos a buscar, aunque eso significara dar vueltas y vueltas por Bellavista o algún otro lugar similar. Pero quedarse un día del fin de semana, e incluso de semana, sin carretear, era impensable.
Hoy me parece una opción bastante apetecible.
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