SANTIASCO DE MI CORAZON
A pito de nada he estado haciendo listas mentales sobre lo que extraño de my chilean home. Y sin ningún tipo de orden voy a nombrarlas y describirlas. Ojo que esto es una lista de gustos personales, no muy objetivo pero si algún extranjero y futuro turista quiere utilizarlo como guía alternativa al Lonely Planet, o si existe algún compatriota con ganas de redescubrir o mirar con ojos nuevos, aquí va:
- LAS PALTAS: En verdad no es un lugar. Son las paltas benditas, sobre todo la palta Hass, con su cáscara gruesa, su sabor extremo, su textura deshilachada... apta para ensaladas, guacamoles, picoteos varios... También me gusta la palta falsa de los servicentros para preparar hotdogs, esa de las máquinas. Y acompañada de mayonesa casera, mientras más blanca mejor, ñami. (P.S.: Poniéndome el parche antes de la herida, palta = aguacate).
- EL PISCO: Tampoco es un lugar. Pero ahora que ando con mis antojos de ácidos sería muy feliz de poder tomarme una copita de pisco sour. Nunca me gustó mucho la piscola porque no me gusta la Coca Cola, pero Antonio (John Ritter en el blog de Selma) nos pegó la mala costumbre del glorioso Pistón, alternativa bastante deliciosa, compuesta de pisco (ojalá de 40º hacia arriba) y agua tónica. Dato práctico; mientras más alta la graduación del pisco, menor el hachazo al día siguiente.
- LA BATUTA: Chiquitita pero cumplidora. Para qué queremos mega espacios si ahí está lo necesario para pasarlo bien; buenas bandas tocando todos los fines de semana, precio de entrada módico y las mujeres gratis antes de las 11 pm, pista de baile con música a cargo de DJ Álvaro España o similares lo que asegura música de esa que tienes en la casa y que te encanta bailar mientras cantas a todo pulmón. Pasan los años y aún alucino cuando tocan Primus, Jane's Adiction, Faith No More, Pixies, como en los mejores tiempos de las fiestas en La Picá' de 'On Chito pero sin que caigan goteras de sudor y orines de procedencia dudosa desde el techo. Además siempre está la gente que conoces, siempre te encuentras con alguien que no ves hace tiempo, rockstars nacionales e internacionales (remember Marilyn Manson como si fuera un paracaidísta más infiltrado en el living de tu casa). Y siempre estaba alguien que te gustaba; el Comegato era mi clásico. Muchos besos y escapadas fortuitas comenzaron ahí. Plus de La Batuta; plena Plaza Ñuñork, junto al nunca bien ponderado Dante para la cerveza previa más barata, cerca de varios restaurantes llenos de intelectuales pre-Liguria, y la opción mega-económica del carrete escolar en la plaza misma.
- CORDILLERA DE LOS ANDES: Punto de referencia para todo. Despertarse y ver la cordillera. Bueno... no siempre, pero sabías que detrás de la cortina de smog estaba ella. Y puedes ir a cualquier lugar y saber más o menos dónde estás o hacia dónde debes ir fijándote a qué lado la tienes, total el norte siempre estará delante tuyo si tienes la cordillera a tu derecha. Suena hasta poético.
- CERRO SAN CRISTÓBAL: Pero hay que subirlo por el lado de Pedro de Valdivia Norte. Por ese lado se llega al Jardín Botánico, al Jardín Japonés, al teleférico con el cual ves la ciudad, llegas a la Virgen y ves La Pirámide, el centro, los aviones acercándose al aeropuerto, Las Condes..., haces conexión con el funicular, te bajas a mitad de camino en el zoológico y te deprimes con los animales encerrados reafirmando tu postura anti-tortura de la flora y fauna nacional, bajas por Pío Nono ya de tarde, te tomas una cerveza en algún lugar por ahí, sentadito en una mesa en la vereda, viendo a la gente pasar, caminas hacia el rio Mapocho y rematas visitando la feria artesanal antes de llegar a la Plaza Italia. Ahí tienes dos opciones; si ya es tarde, te devuelves por Pío Nono y buscas un local nocturno donde emborracharte y bailar hasta muuuuuuuuy tarde. Si estás cansado, te vas pa' tu casa en metro o en micro. Todos los destinos posibles se encuentran ahí.
- CERRO SANTA LUCIA: Mejor evitar las fiestas de Año Nuevo porque son muy masivas y no se ve nada. Se puede rodear caminando y luego subir a sus terrazas, descansar en el pasto o en sus banncos de cemento, pero procurando que no se haga muy tarde si no quieres ser víctima de exhibicionistas, gitanas y cogoteros. Tal vez puedas jugar a ser vouyer y espiar a alguna pareja cochineando. De todo llega ahí, hetero, gays, travestis... Pero el cerro en sí es muy bonito, muy señorial y uno se cree parte de una película de pricesas.
- CASAS DE PABLO NERUDA: Soy una huasa y nunca conocí La Chascona. Pero si se tiene la suerte de ir por el día a la Sebastiana en Valpo, el paseo hay que hacerlo a pie por los cerros. Y mi favorita es la de Isla Negra, con la tumba de Neruda y todo. He ido 3 veces en un año y podría quedarme por siempre. Incluso pensé en hacer mi práctica ahí con tal de estar 3 meses todos los días mirando el mar desde esos ventanales, soñando con alguna vez poder dormir en esa cama, la misma donde el poeta agonizó antes de que lo trajeran a Santiago a morir.
- PARQUE FORESTAL: Trillado pero vale la pena realmente. Hay que partir desde el Parque Bustamante, o desde más arriba si es posible, desde el World Trade Center, aprovechar de pasar a pegarle un combo en el hocico en su propio lugar de trabajo a Ignacio, el padre desparecido de Agus, bajar por la Costanera, derecho, derecho, derecho, Plaza Italia, Fuente Alemana (la de agua convertida en piscina pública popular en verano), museos, rematar en la Estación Mapocho. Si aún queda ánimo, seguir hacia el Parque de Los Reyes y llegar a los galpones de antiguedades.
- QUINTA NORMAL: Hay que aprovechar!! Dicen que el Museo de Arte Contemporáneo quedó del one. Y hay varios museos más para visitar, o simplemente tirarse en el pasto a tomar sol. O practicar danza, o yoga, o capoeira, o lo que se ocurra.
- ESTACIÓN CENTRAL: De día me marea, pero cuando es de noche y la estación misma, no el barrio, está iluminada, es algo realmente increíble.
- MERCADO CENTRAL: Como sus ceviches, maricales, pailas marinas, machas a la parmesana recién traídos del puerto no hay... all right!! Y recomiendo un restaurant llamados "Pailas Blanca", con un picadillo de marraqueta fresca, salsa con ajo y pebre inigualables. Si se queda con hambre, cruce a la Estación Mapocho y compre una gigante sopaipilla en un carrito de la calle, le echa pebre con quesillo, o mostaza o ketchup, se chupa los dedos y se soba la panza. Todo por muy poca plata. Sobre todo la sopaipilla.
- PURA GULA: El mejor restaurante de pizzas del mundo. Tenedor abierto, poca plata, mucha pizza. No te comas todas las variedades de pizza salada disponible porque hay ue dajar espacio para las pizzas dulces!! Mi favorita, la de chocolate blanco, o la de manjar con plátano, o la de frutillas (fresas) con chocolate, o todas.
- AV. PEDRO DE VALDIVIA NORTE: Dan ganas de asesinar a alguien que viva por ahí y apropiarse de su casa. Pero si se quiere ser buen conciudadano se puede ir al teatro Oriente a ver algún concierto (grande Kevin Johansen!!), tomar un cafecito en el Cafetto,comer torta de merengue lúcuma con café helado en esa exquisita pastelería como de abuelitas que está en un pasaje (olvidé el nombre, mi mamá me matará!!!) o disfrutar del Liguria en un ambiente más piola que el de Manuel Montt o Luis Thayer Ojeda.
- LIGURIA: Da lo mismo al final en cual, son todos exquisitos. Conozco el de Avenida Valparaíso en Viña, San Carlos de Apoquindo, Luis Thayer Ojeda (ex Tobalaba), Pedro de Valdivia Norte, Manuel Montt... hay otro que se me quede en el tintero?
- PASTELERÍAS: A la hora del té imperdonable no ir a La Escarcha de Manuel Montt, el Tavelli de Providencia, el Sebastián de Andrés de Fuenzalida con sus paletas heladas de chocolate, o el maravilloso strudel de manzana del Hildelgard, lejos la mejor pastelería de la vida. Empezaron como la pastelería de barrio donde mi abuelita le compraba al dueño y yo salía a carretear con la sobrina que era mi compañera de universidad y ahora son el mega imperio con varias sucursales.
- FUENTE ALEMANA: Esta vez me refiero a la fuente de soda de la Plaza Italia (la sucursal de Pedro de Valdivia no es lo mismo...) Soy vegetariana pero reconozco que he pecado y me he escapado a escondidas a comer sus divinos lomitos palta tomate mayo, preparado al frente de uno por unas viejitas chuñuscas demasiado simpáticas. Lomito que se derrite de blando en grandes cantidades, palta hass de verdad, mayonesa blanca y tomate siempre maduro rojo exquisito. Imposible no salir con el ombligo parado.
- FUENTE SUIZA: En Irarrázaval, antes de la Plaza Ñuñoa, las mejores empanadas fritas de queso y sus vaiaciones. Los jueves, después del colegio nos íbamos en masa a cumplir con el ritual de la Generación '94 del CUS.
- ÑUÑOA Y PROVIDENCIA: caminar por los barrios residenciales más hermosos de Santiasco no tiene precio y es una experiencia casi orgásmica. Recomiendo Suárez Mujica, Crescente Errázuriz, Eduardo Castillo Velasco, José Domingo Cañas, José Miguel Infante, Obispo Orrego, Campo de Deportes, Eliodoro Yañez, Federico Froebel, Matilde Salamanca, Valenzuela Castillo, Ricardo Lyon...
- NATURALEZA VARIADA: Una estadía en El Ingenio sin luz, con fogata, río, asadito, piscina con agua de pozo, presenciar los desfiles huasos del 18 de septiembre, carreras de caballo y competencias típicas. O escaparse al Santuario de la Naturaleza por el día, río nuevamente, asadito nuevamente, tomar el sol arriba de una roca gigante...
- PISCINAS: Si no se tiene la suerte de tener una propia o de amigos, no hay que desesperar. La de la Casona de Las Condes (de la Universidad Andrés Bello) es grande, va poca gente, limpia y económica. Con muuuuuucho verde alrededor. Más cercanas, con más gente pero soportable si no se es muy fifí son las del cerro San Cristóbal, Antilén y Tupahue.
- 18 de SEPTIEMBRE: Evitar el Parque O'Higgins y las fondas típicas de la ciudad. La de San Alfonso en el el Cajón del Maipo es memorable. Gigante, barata, lejos de la ciudad, siempre encontrarás a algún antiguo amigo, y el estado en que termines después de una noche de vítores patrios queda en secreto porque nadie anda muy sobrio que digamos... si te da el pellejo, al día siguiente te quedas por los alrededores y te vuelves en micro, pero advierto que son horas interminables en una carcacha, en un viaje que en auto puede demorar máximo una hora.
- PALACIO COUSIÑO: Sí, la Bolocco se casó ahí, pero yo quería vivir ahí y ser pituca al máximo y tener mucho dinero y el medio ni que apellido. Y tener calefacción el año del ñauca a través de agua hirviendo que corría por el suelo del palacio en una canaletas preciosas con los escudos familiares forjados en fierro y pasearme por sus galería de vidrio.
- PARQUE INTERCOMUNAL: Ay!!! Cuánto extraño los asaditos con amigos, llegar el fin de semana muy temprano para agarrar mesa de madera, ojalá cerca un árbol con buena sombra, jugar una pichanguita, salir clandestinamente a través de la reja chueca para comprar más copete y no pagar la entrada, pasear en trencito gracias al auto auspicio de mi tía Choquita aunque ya no nos quepa el culo en sus asientos porque el tren está pensado para niños...
Bueno... mucho por ahora. Prometo segunda parte con mis favoritos Off- Santiasco. I'm working on it.
¿Y cuál es tu lugar favorito?
xxx














